Existen 4 patrones universales que utilizamos para resolver la amenaza del rechazo. Al sentir y responder a la amenaza, un individuo que no desea revelar su debilidad se disfrazará de una de estas formas:
- Aplacando, para que la otra persona no se enfade
- Culpando, para que la otra persona me considere fuerte (si el compañero se marcha, será por culpa suya, no mía)
- Calculando, para enfrentar la amenaza como si fuese inocua, y la autoestima personal se oculte detrás de impresionantes palabras y conceptos intelectuales.
- Distrayendo, para ignorar la amenaza, actuando como si no existiera (tal vez si actúo así suficiente tiempo, de verdad desparezca).
A continuación, los rasgos más característicos de estos patrones:
EL APLACADOR
Habla con un tono de voz congraciador, siempre trata de agradar, se disculpa y nunca se muestra en desacuerdo, sin importar la situación. Piensa que nada vale, que tiene suerte que le permitan comer, que debe gratitud a todos y que es responsable de todo lo que salga mal. Por supuesto, acepta cualquier crítica contra él y no pensará en pedir algo para sí tampoco. Dirá Sí a todo, sin importar lo que sienta o piense. Su cuerpo refleja una postura de “víctima” y en su interior siente que “no es nada” y que “sin el otro no vive”.
ACUSADOR
El Acusador es aquel que encuentra defectos, un dictador, un jefe que adopta una actitud de superioridad. Su voz es ruidosa y tirana. Acaba con todo y con todos al señalar con un dedo como diciendo: “nunca haces esto”, “siempre haces aquello”. Al acusador le interesa más maltratar que descubrir algo. Cuando logra que alguien le obedezca lo hace sentir eficaz. Su lenguaje corporal dice: “yo soy el que manda aquí” pero su interior dice: “me siento solo e inútil”. Sus músculos siempre están tensos, su presión arterial aumenta, la voz es dura y a menudo aguda y ruidosa.
El Acusador es aquel que encuentra defectos, un dictador, un jefe que adopta una actitud de superioridad. Su voz es ruidosa y tirana. Acaba con todo y con todos al señalar con un dedo como diciendo: “nunca haces esto”, “siempre haces aquello”. Al acusador le interesa más maltratar que descubrir algo. Cuando logra que alguien le obedezca lo hace sentir eficaz. Su lenguaje corporal dice: “yo soy el que manda aquí” pero su interior dice: “me siento solo e inútil”. Sus músculos siempre están tensos, su presión arterial aumenta, la voz es dura y a menudo aguda y ruidosa.
CALCULADOR
El Calculador es un individuo muy correcto, razonable, que no muestra sentimiento alguno. Esta persona parece fría, contenida y es posible compararla con un diccionario o una computadora. EL cuerpo se palpa seco, frío y tiene una actitud distante. LA voz es seca y monótona y las palabras suelen ser abstractas. Se mantiene muy ocupado en encontrar las palabras adecuadas para parecer lo más inteligente posible aunque carezcan de significado. Después de todo intenta no cometer errores, no mostrar emociones y así no responder. En su interior se siente indefenso.
DISTRACTOR
Cualquier cosa que haga o diga el distractor será irrelevante a lo que los demás digan o hagan. Esta persona no responde a la situación. Su sentimiento interno es de aturdimiento. Su voz puede parecer un sonsonete que a menudo no armoniza con las palabras y puede volverse aguda o grave sin razón porque está enfocada en el vacío. Es como un trompo que gira sin cesar, si rumbo. Nunca va al grano de nada, se mueve constantemente, ignora las palabras de los demás o a menudo cambia el tema de conversación. En su interior siente que a nadie le importa y que no hay lugar para él.
El Calculador es un individuo muy correcto, razonable, que no muestra sentimiento alguno. Esta persona parece fría, contenida y es posible compararla con un diccionario o una computadora. EL cuerpo se palpa seco, frío y tiene una actitud distante. LA voz es seca y monótona y las palabras suelen ser abstractas. Se mantiene muy ocupado en encontrar las palabras adecuadas para parecer lo más inteligente posible aunque carezcan de significado. Después de todo intenta no cometer errores, no mostrar emociones y así no responder. En su interior se siente indefenso.
DISTRACTOR
Cualquier cosa que haga o diga el distractor será irrelevante a lo que los demás digan o hagan. Esta persona no responde a la situación. Su sentimiento interno es de aturdimiento. Su voz puede parecer un sonsonete que a menudo no armoniza con las palabras y puede volverse aguda o grave sin razón porque está enfocada en el vacío. Es como un trompo que gira sin cesar, si rumbo. Nunca va al grano de nada, se mueve constantemente, ignora las palabras de los demás o a menudo cambia el tema de conversación. En su interior siente que a nadie le importa y que no hay lugar para él.
RESPUESTA NIVELADORA
En este tipo de respuestas o reacciones, las partes de un mensaje siguen una misma dirección; las palabras hacen juego con la expresión facial, la postura corporal y el tono de voz. Las relaciones son más fáciles, libres y sinceras. LA gente percibe menos amenazas para su autoestima. Esta respuesta alivia cualquier necesidad de aplacar, culpar, ocultarse en una computadora o permanecer en movimiento perpetuo.
De las 5 respuestas, la niveladora es la única que permitirá resolver rupturas, abrir los callejones sin salida o construir puentes de unión entre las personas. La diferencia recae en saber lo que haces y estar dispuesto a afrontar las consecuencias. El efecto de la nivelación es la congruencia. Sus mensajes son claros, únicos y directos. El cuerpo, las emociones y los pensamientos se hacen evidentes en sus respuestas.
EJEMPLIFICANDO LAS 5 MODALIDADES DE EXPRESIÓN O COMUNICACIÓN ANTE UNA MISMA SITUACIÓN, IMAGINANDO QUE ACABO DE TROPEZAR CONTIGO.
APLACADOR: (bajo la mirada y retuerzo las manos): Por favor, discúlpeme, soy muy torpe.
ACUSADOR (INCULPADOR): Por Dios!!, acabo de golpearte el brazo!, la próxima vez, ten más cuidado para no darte un codazo!
CALCULADOR: Quiero ofrecerte una disculpa. Sin percatarme de lo que hacía, golpeé tu brazo al pasar. Si te he causado algún daño, por favor comunícate con mi abogado.
DISTRACTOR: (mirando a otra persona): Caramba, ese tipo parece furioso. Alguien debió golpearlo.
NIVELADOR: (Mirando directamente a la persona): tropecé contigo, lo lamento. ¿Te lastimé?
Y tú, ¿con cuál te identificas?
Hay que trabajar arduamente para modificar nuestros estilos de comunicación y ser cada vez más niveladores, lo que nos permitirá ser personas más integras: verdaderas, en contacto con nuestra cabeza, corazón, sentimientos y cuerpo.
En este tipo de respuestas o reacciones, las partes de un mensaje siguen una misma dirección; las palabras hacen juego con la expresión facial, la postura corporal y el tono de voz. Las relaciones son más fáciles, libres y sinceras. LA gente percibe menos amenazas para su autoestima. Esta respuesta alivia cualquier necesidad de aplacar, culpar, ocultarse en una computadora o permanecer en movimiento perpetuo.
De las 5 respuestas, la niveladora es la única que permitirá resolver rupturas, abrir los callejones sin salida o construir puentes de unión entre las personas. La diferencia recae en saber lo que haces y estar dispuesto a afrontar las consecuencias. El efecto de la nivelación es la congruencia. Sus mensajes son claros, únicos y directos. El cuerpo, las emociones y los pensamientos se hacen evidentes en sus respuestas.
EJEMPLIFICANDO LAS 5 MODALIDADES DE EXPRESIÓN O COMUNICACIÓN ANTE UNA MISMA SITUACIÓN, IMAGINANDO QUE ACABO DE TROPEZAR CONTIGO.
APLACADOR: (bajo la mirada y retuerzo las manos): Por favor, discúlpeme, soy muy torpe.
ACUSADOR (INCULPADOR): Por Dios!!, acabo de golpearte el brazo!, la próxima vez, ten más cuidado para no darte un codazo!
CALCULADOR: Quiero ofrecerte una disculpa. Sin percatarme de lo que hacía, golpeé tu brazo al pasar. Si te he causado algún daño, por favor comunícate con mi abogado.
DISTRACTOR: (mirando a otra persona): Caramba, ese tipo parece furioso. Alguien debió golpearlo.
NIVELADOR: (Mirando directamente a la persona): tropecé contigo, lo lamento. ¿Te lastimé?
Y tú, ¿con cuál te identificas?
Hay que trabajar arduamente para modificar nuestros estilos de comunicación y ser cada vez más niveladores, lo que nos permitirá ser personas más integras: verdaderas, en contacto con nuestra cabeza, corazón, sentimientos y cuerpo.